Motivos sobraban para celebrar. Junto con conmemorarse un nuevo año la festividad de San Agustín y homenajear a los egresados que cumplían 50 años de vida profesional, este año la tradicional ceremonia que reúne a la amplia familia de ingenieros tenía un nuevo motivo para engalanarse: la obtención del Premio Nacional de Ciencias Aplicadas, por parte del destacado académico de la Facultad, José Miguel Aguilera.
La celebración se inició a eso de las 11:00 de la mañana, con la celebración de la Santa Misa, a cargo del obispo auxiliar de Santiago y ex alumno de la escuela, Monseñor Fernando Chomalí.
En su homilía el prelado destacó la identidad de la carrera a la luz de la fe y la razón, lo que constituye una gran diferencia con el resto de las instituciones que hoy en día imparten la carrera. “No solo estamos llamados a construir, sino también a dar una razón un para qué a lo que hacemos, pensar en quienes ocuparán lo que hacemos”, indicó el obispo ejemplificando con la parábola de los talentos. Así mismo, agradeció a la FIUC por colaborar a la identidad de la carrera y la invitó a continuar con su exitosa labor.
Una vez terminada la celebración de la eucaristía, los asistentes se dirigieron a la sala A8 de la Facultad, donde se dio inicio a la ceremonia de premiación San Agustín 2008 con las palabras de Hernán de Solminihac, decano de la Facultad de Ingeniería, quien destacó los logros desarrollados por la Escuela en el último año en materia de infraestructura, docencia e investigación.
Posteriormente, se procedió a premiar a los docentes que cumplían en esta oportunidad años de servicio, y a aquellos profesores y alumnos ayudantes que durante el periodo destacaron por su labor en los determinados departamentos.
LA FIUC SE HACE PRESENTE
Una vez finalizada dicha premiación, el presidente de la Fundación de Ingenieros UC, Emilio Deik, se dirigió a los presentes a un año de asumir dicho cargo. Deik destacó los principales avances desarrollados durante los últimos meses como la actualización de la base de datos de ingenieros, el desarrollo y reciente lanzamiento del directorio 2008, el exitoso desayuno de ingenieras y los avances desarrollados en materia de comunicaciones y contacto directo con los socios. “Estamos seguros que seremos un motor de apoyo a los próximas generaciones de ingenieros a fin de que sigan transformando Chile en un país más justo y prospero”, señaló.
A continuación, fueron galardonados por la Fundación los integrantes de la generación egresada en 1958, al cumplirse 50 años de este hecho. A nombre de la generación, Francisco Negroni agradeció a los presentes y a la FIUC el reconocimiento entregado, recordando anécdotas durante su tiempo en la UC y de forma especial a sus profesores, a los que calificó como “Apóstoles de la Enseñanza”.