Álvaro Fernández: “Santa Barbara es un lugar propicio para balancear la vida académica y la vida social”
27 de abril de 2010
Luego de haber realizado un intercambio de seis meses en Estados Unidos, el primer beneficiado del Crédito de Intercambio FIUC aseguró haber crecido como persona y estar más seguro de los conocimientos adquiridos en la Escuela de Ingeniería UC.

En 2009, Álvaro Fernández –estudiante de quinto año de Ingeniería UC- tenía el sueño de realizar un intercambio en el extranjero. Quería profundizar sus conocimientos, perfeccionar su inglés y conocer a gente de todo el mundo. Sin embargo, Álvaro no quería cargar a sus padres con los gastos que significaba estudiar un semestre en el extranjero.
“Por casualidad, encontré en internet el formulario de postulación al Crédito de Intercambio FIUC, cuando estaba buscando alternativas de financiamiento” recuerda. Fue entonces cuando, gracias al apoyo de la fundación, a través de un crédito con bajas tasas de interés y flexibilidad de pago (se empieza a pagar el préstamo dos años después de realizado el intercambio, en un plazo de cuatro años) Álvaro pudo concretar sus aspiraciones.
El pasado 11 de marzo, Álvaro –el primer beneficiado por el Crédito de Intercambio FIUC– retornó de su estadía en California (Estados Unidos), en la Universidad de Santa Barbara, cargado de experiencias nuevas y enriquecedoras, tanto para su vida personal como profesional. Luego de pasar un semestre en el extranjero, realizando un Mayor en Business Economics, él conversó con la FIUC sobre lo qué aprendió durante este período.
- ¿Cumpliste los objetivos que te habías propuesto?
- Sí, a cabalidad. El hecho de haber ido sólo me obligó en cierta manera a abordar de otra forma los problemas que iban apareciendo, viéndolos más como una oportunidad de aprender y crecer. Por ejemplo, cuando llegué a Estados Unidos no tenía donde alojar –por un tema que la universidad había recortado sus cupos de housing), así que tuve que gestionar un alojamiento temporal, oportunidad que ocupé para conocer a más gente.
- Entonces, ¿lograste hacer muchos amigos?
- Conocí y me hice excelentes amigos de todas partes del mundo. Ya desde el segundo día, se empezó a conformar un núcleo de amigos que perduró por toda mi estadía. Y con este grupo como base, empezamos a conocer más y más gente.
- Santa Barbara es un lugar propicio para balancear la vida académica y la vida social –particularmente en Isla Vista, sector donde viven casi la totalidad de los estudiantes-, pasándolo bien en ambas. Cada conversación, fiesta o reunión de trabajo era una experiencia muy rica, en el sentido que se distinguían los enfoques de las distintas culturas y países.
- ¿De qué forma enriqueció tu vida esta experiencia?
- Me aportó un nuevo enfoque. Una nueva forma de mirar las cosas. Me aportó nuevos amigos y buenos recuerdos. Es difícil explicar lo enriquecedora que fue la experiencia, ya que todo el tiempo uno está aprendiendo cosas nuevas –ya sea en la sala de clases o fuera de esta-.
- ¿Fue un aporte en tu formación académica?
- Sí. Si bien los conocimientos "duros" adquiridos no fueron sustancialmente relevantes -sobretodo porque ya tenía hechos todos los ramos de carrera-, sí noté que mejoraron mis habilidades "blandas", como por ejemplo la capacidad de improvisar en ciertos temas como los debates o mi desplante en situaciones donde tengo que hablar en público.
- En general, ahora me siento más cómodo al aplicar lo que sé. Porque una cosa es tener el conocimiento, pero otra es tener la capacidad de aplicarlo y comunicarlo de una forma que sea útil.
- ¿Te sientes más preparado para enfrentarte al mundo laboral después de este Intercambio?
- Sí.
- ¿Recomendaría a tus compañeros realizar un intercambio en el extranjero?
- De todas maneras. Es una experiencia única y muy enriquecedora.
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